La rabia es una de las enfermedades infecciosas más conocidas y graves en el mundo animal. Al tratarse de una zoonosis (enfermedad que se transmite de animales a humanos) con una tasa de mortalidad cercana al 100% una vez iniciados los síntomas, la prevención no es opcional: es una responsabilidad civil.
El virus de la rabia se transmite principalmente a través de la saliva de un animal infectado, por lo general a través de una mordedura o arañazo profundo. En entornos urbanos, los murciélagos infectados son una de las fuentes de contagio más comunes para los gatos, quienes al intentar cazarlos pueden resultar mordidos.
Nota importante: Esta información es meramente educativa. Ante cualquier sospecha, no manipules al animal y ponte en contacto inmediato con un veterinario o un centro de zoonosis.
El periodo de incubación puede durar desde unas semanas hasta varios meses. Una vez que aparecen los signos clínicos, la enfermedad progresa rápidamente en tres fases:
La rabia no tiene cura una vez manifestada, pero es 100% prevenible mediante la vacunación. Por esta razón, la legislación en Argentina y casi toda Latinoamérica establece que:
Si tu gato es mordido por un animal desconocido o encontrás un murciélago en el suelo, sigue este protocolo:
Olvidar la fecha de vacunación anual es un riesgo evitable. Con Pessy, podés digitalizar el carnet de vacunas de tu gato y recibir notificaciones automáticas antes de que venza su dosis antirrábica. Registrate sin costo y cuida a tu familia organizando la salud de tu gato en Pessy.